En la era de la cerámica de gran formato y las láminas de poco espesor, la instalación manual ya no es suficiente. El vibrador para cerámica tipo "Triller" o similar ha sido diseñado específicamente para garantizar una adhesión perfecta y eliminar uno de los mayores riesgos en la puesta en obra: las burbujas de aire atrapadas.
¿Por qué utilizar un vibrador en tus instalaciones?
Cuando instalamos baldosas de grandes dimensiones, el aire que queda entre el soporte y la pieza (las temidas "bolsas") es el principal causante de roturas futuras. Este equipo sustituye el mazo de goma tradicional por una vibración constante y controlada, logrando resultados superiores en menos tiempo.
Beneficios clave:
Colocación Impecable: Su vibración de alta frecuencia facilita que el adhesivo se reparta uniformemente bajo la pieza, garantizando el "mojado" total de la superficie.
Protección de la Pieza: Al evitar los impactos secos del mazo, se reduce drásticamente el riesgo de fisuras o roturas accidentales, especialmente en materiales de bajo espesor.
Ergonomía y Confort: Diseñado para reducir la fatiga del instalador. Su chasis ligero y su sistema de agarre permiten trabajar grandes superficies con un esfuerzo mínimo.
Versatilidad: Es ideal tanto para la colocación de baldosa cerámica como para ayudar en el asentamiento de láminas de desacoplamiento o aislamiento.
Un acabado profesional sin aire:
La diferencia entre una instalación estándar y una de alta calidad reside en los detalles que no se ven. Al utilizar un vibrador mecánico, aseguras que el mortero cola colapse correctamente, eliminando los huecos de aire y logrando una unión mecánica ultra resistente.
Disponible en nuestras sedes de Oviedo, Gijón, Santander, Madrid y Málaga.